El alumno más porro


Si usted con suerte se sabe el cancionero de los Beatles en guitarra, y saca algunos aplausos en la sobremesa familiar del domingo, ¿postularía a ser Director de la Orquesta Filarmónica de Santiago?

¿El ejemplo le parece un disparate?

La realidad puede ser a veces bastante más bizarra. Veamos.

Hoy tenemos un egresado de Derecho que, habiendo declarado unos meses antes ser totalmente inepto para el cargo, no solo postuló a ser Presidente de la República, sino que con robótica soberbia aceptó serlo, decisión que para cualquier persona con un mínimo de buen criterio sería simplemente una irresponsabilidad.

Y claro, el problema no sería tan grave si estuviéramos frente a un dotado de facultades o derechamente un genio, pero, lamentablemente no es el caso. Lo cierto es que en estos ocho meses de gobierno lo que hemos presenciado es el lento aprendizaje del más porro de la clase.

Pero hay algunas señales positivas… ¿No me cree?... Mire:

• Donde había “territorio liberado”, ahora hay TERRORISMO.

• Donde había una Parada Militar que debía eliminarse, ahora hay un acto republicano al que se le va tomando aprecio.

• Donde había una institución dirigida por un “fascista”, ahora hay una que es un ejemplo de transparencia.

• Donde habían “retiros”, ahora hay responsabilidad fiscal.

• Donde había un casco militar para orinar, ahora está su guardia personal.

Es cierto, nos debería alegrar ser testigos de la maduración y crecimiento de una persona, aunque esta ya se empine por los 36 años, pero, ¿realmente era necesario colocar a Gabriel Boric en el cargo más alto del Estado para que se inserte en la sociedad?, ¿para convertir al punky rebelde, dispuesto a destruirlo todo con el fin de ver si lo que ha leído por aquí y por allá da resultados, en un miembro constructivo para la comunidad?

Seguramente serán las clases de Educación Cívica más caras de la historia, por lo que por el bien del país, y volviendo al ejemplo inicial, ojalá estemos frente a un Paco de Lucía y un Eddie Van Halen, ya que nunca fue más verdadero eso de que “otra cosa es con guitarra”.