Atria insiste en no reconocer su derrota


Lo que le voy a contar ahora no lo escuchará en ningún medio, así que ponga atención.


Hace unos días el ex convencional Fernando Atria afirmó que el triunfo del Rechazo no fue en realidad en rechazo al contenido de la propuesta de nueva Constitución, sino al rechazo hacia el trabajo de la Convención propiamente tal.


Algo de razón tendrá el señor Atria, pero esto exige un poquito más de autocrítica, ¿o no? El texto era malo y a los chilenos no le gustó.


Y es que, ¡qué rentable es jugar con las expectativas de la ciudadanía, ofreciendo un festival de ofertas inviables, poco realistas y catastróficas, de las que luego NADIE se hará cargo.


Pero no seamos injustos, esto no es algo exclusivo de Atria ni de sus amigos Boric, Jackon o Vallejo, este es un mal común entre los políticos (de izquierda, de centro, de derecha, de lo que sea…). Y los chilenos tendemos a validarlo, sufrimos del SÍNDROME DEL MACABEO.


Confiamos en ellos, les creemos, somos obedientes, les cedemos todo a cambio de nada, nos volvemos dependientes, cómodos, dejamos que ellos tomen el control de nuestras vidas. Pero ¿saben qué es lo peor? que muchas veces, aunque sospechemos de su engaño, igual terminamos perdonándoles TODO. Nos da amnesia, “si no me acuerdo no pasó” y si me acuerdo, lo minimizo “total, no es tan grave”.


¿Hasta cuándo? Hasta cuándo nos vamos a dejar manipular por políticos que:


Se erigen como los SALVADORES a todos nuestros problemas, pero que paradójicamente nos terminan amarrando a más problemas.


Por políticos que se creen DUEÑOS DE LA VERDAD y que pretenden darnos cátedra sobre qué pensar, qué decir y cómo actuar.


Por políticos que fingen entendernos y EMPATIZAR con nuestro dolor, pero que finalmente utilizan ese mismo dolor para provecho personal.


Por políticos que dicen tener nobles intenciones, pero que enviciados por el poder, terminan siendo igual (o peor) que los demás.


Si les resulta esta jugada, es porque en gran medida nosotros se lo permitimos (o se la dejamos bastante fácil...). Somos poco exigentes, nos conformamos con poco, nos hemos ido acostumbrando a una política mediocre, decadente, superficial.


No pues chilenos, elevemos un poco el nivel. El síndrome del macabeo sí tiene cura y se llama: RESPONSABILIDAD CIUDADANA. Esta implica primero que todo, dejar de ser tan ingenuos, estar más informados, alertar a otros de lo que está pasando, fiscalizar a nuestros políticos, exigirles que cumplan con su palabra, reprocharles lo que está mal.


En definitiva, asumir un rol más activo en el debate público, porque cuando el ciudadano se RESTA, el poder del político AVANZA (y eso es precisamente lo que NO debemos permitir).



Así que ojo con eso…


Que nadie te imponga qué decir o qué pensar, porque ERES LIBRE.


Que nadie te subestime, ningunee o victimice, porque ERES CAPAZ.


Que nadie pretenda hablar por ti, porque TIENES VOZ PROPIA.


Y lo más importante: Que nadie (¡ningún político!) te diga que los necesitas, porque en realidad, son ELLOS los que más necesitan de ti.


Eres más importante de lo que crees, solo falta que lo creas.


Comparte, dale like y comenta si crees que este mensaje puede ser valioso para alguien más. Soy María José Olea, Directora de Comunicaciones de FNM.





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