¿Podrá Facebook conquistar el mundo financiero? Por Paul Villegas

Hace algunas semanas Facebook anunciaba sus planes para la creación de una moneda digital global llamada Libra, la cual contaría con el apoyo de empresas como: Visa, MasterCard, PayPal, Spotify, Uber, eBay, entre otros. Sin ninguna duda Facebook, presenta grandes ambiciones por transformar los servicios financieros en el mundo[1]. Pero, ¿Puede ser un proyecto sólido a futuro en el marco financiero?

Los principales periódicos financieros del mundo han hecho un seguimiento al proyecto, y no es para menos, durante los primeros anuncios de la compañía, el precio de las acciones de Facebook aumentó un 1,8 por ciento. Por el momento, los bancos tradicionales y las grandes empresas tecnológicas se han mantenido al margen adoptando un enfoque cauteloso hacia la moneda digital.

Los planes de la moneda digital van orientados a realizar transferencias internacionales —compra y pagos— de dinero instantáneas y casi gratuitas desde sus teléfonos móviles. Si tiene éxito, el proyecto podría remodelar dramáticamente algunos apartados de la industria financiera, desintermediar las plataformas de pagos y robar el negocio a los bancos minoristas y grupos de tecnología financiera —particularmente aquellos que se especializan en el envío de pagos a través de las fronteras.

Tras algunas semanas del anuncio, el plan de moneda digital ya ha generado una reacción negativa en el ambiente, políticos, activistas y entidades bancarias se han alineado para cuestionar el proyecto, las numerosas críticas y advertencias surgidas durante la últimas semanas se han centrado en tres áreas principalmente:

La primera, apunta directamente a la credibilidad de Facebook, esto por todo los cuestionamientos basados en la privacidad de la plataforma. El segundo, la naturaleza misma de la moneda, existe una preocupación —justificada desde mi perspectiva— en que se dejaría demasiado poder financiero en un grupo autoseleccionado. Y por último, la moneda podría presentar problemas sistemáticos profundos, la interferencia que la moneda podría ejercer a los bancos centrales sería preocupante, ya que dificultaría la vigilancia del sistema financiero y la integración de políticas monetarias[2]. Pero la pregunta de fondo será, ¿La moneda de Facebook sacudirá los servicios financieros?

La visión a la cuál postula Facebook es, un mundo donde no existan intermediarios como bancos y proveedores de pago. Si la moneda fuese adoptada por los 2.400 millones de usuarios de Facebook, podría tener una influencia considerable, incluso afectando el papel de los bancos centrales —lo que podría dificultar reacciones frente a fenómenos como la inflación.

“Hasta ahora, la escala de la criptomoneda no ha sido lo suficientemente grande como para alarmar a los bancos centrales”, dijo un funcionario de un banco central de la zona euro. “El tamaño de la base de usuarios de Facebook y el tamaño de la compañía en sí es, por supuesto, algo que no hemos visto antes”. Terminaba de mencionar al Financial Times[3].

Está afirmación es preocupante dado que el éxito de Facebook radicaría en hacer lo que nadie más ha hecho, crear un banco central de facto para poder emitir la moneda.

En una columna publicada en The Wall Street journal llamada: Facebook’s Libra Could Give Dollar, Banks Some Welcome Competition[4], su autor Grep Ip (Comentarista jefe de economía del WSJ), argumenta que, sin bien un banco central dirigido por Facebook encendería las alarmas en algunas personas, valdría la pena examinar el potencial de libra para hacer el bien. Posteriormente agrega:

 “La mayoría de las criptomonedas, como las monedas que aspiran a reemplazar, son dinero ‘fiat’: no están respaldadas por nada tangible[5], solo la confianza que más tarde puede cambiar por algo de valor. Sin ataduras a ningún anclaje, son inherentemente susceptibles a las explosiones y los auges especulativos[...] Por el contrario, cuando un usuario compra Libra, sus fondos se invertirán en cuentas del gobierno y otros activos seguros[6] denominados en una canasta de monedas establecidas. Siempre pueden convertir Libra de nuevo en las monedas subyacentes. Tales canastas son intrínsecamente estables: el derecho especial de giro, emitido por el Fondo Monetario Internacional y denominado en una canasta de monedas subyacentes, fluctúa menos que las monedas desarrolladas como el euro y mucho menos que las monedas emergentes como la lira de Turquía, sin importar el bitcoin.”

¿DEBERÍAN LOS BANCOS ESTAR PREOCUPADOS?

En el caso de los bancos, la compra de Libras no reducirá el volumen de depósitos en el sistema bancario. Supongamos que un individuo quiere comprar Libras a través de su cuenta bancaria, por consiguiente al momento de efectuarse la transacción el dinero pasará a la reserva de libra u otro vendedor, ambos actores en cuestión necesitarían una cuenta de ley para recibir el pago. Por lo tanto, el depósito viviría en aquella cuenta. En el sistema bancario actual, los depósitos pueden pasar de una cuenta a otra —a través de transferencias, convertirse a dinero en efectivo, utilizarse para pagar préstamos bancarios o comprar activos en los mismos. No obstante, el dinero no puede desaparecer en los no bancos por arte de magia.

Ante esto, ¿Significa que los bancos pueden estar tranquilos? Remotamente. Libra podría hacer que los balances de los bancos se reduzcan, en el caso de que la reserva Libra utilice los fondos de sus clientes para comprar valores como deuda pública de los bancos. Por otra parte, Libra al querer reducir la comisiones de transferencias transfronterizos al mínimo, efectuaría un efecto colateral en los ingresos de los bancos por el mismo servicio, reduciendo así, los jugosos ingreso de los bancos. También, es tomar de consideración que Facebook podría convertirse en un banco en pleno derecho. El gigante tecnológico dice que no estaría en sus planes, pero puede ser una opción a considerar si la Libra despega[7].

En otra dimensión del análisis, el apartado político también adquiere un rol importante —aunque hay que precisar que en esta etapa del proyecto solo se puede especular sobre los problemas que podría traer la moneda de Facebook. Uno de estos problemas sería, el fenómeno inflacionario, generalmente son los bancos centrales los responsables de implementar políticas monetarias —Subiendo las tasas de interés y aumentando los índices de reserva para ayudar a absorber parte del dinero en circulación y viceversa. Pero el problema principal radicaría en la efectividad de tales políticas si una de las mayores autoridades generadoras de dinero es una organización privada. Y la propia Libra podría crear algunas presiones inflacionarias porque es una adición efectiva a la liquidez[8].

TODOS CONTRA FACEBOOK

Cuándo Facebook realizó el anuncio de que crearían una nueva moneda digital global, las reacciones no se hicieron esperar, y un grupo de 7 naciones (G7) dijo que establecería un foro de alto nivel para examinar los riegos de dicha moneda. Los bancos centrales y el fondo monetario internacional también anunciaron su participación en el foro.

Mientras tanto, Donald Trump lanzó fuertes críticas a las criptomonedas —incluida Libra—, y advirtió que si Facebook quería entrar al mundo financiero, este debía estar sujeto a una regulación bancaria total. Luego añadió en una serie de tweets[9] que “no era un fanático” de las criptomonedas y que “no eran dinero”.

Steven Mnuchin, secretario del tesoro Americano dijo que la red social tiene “mucho trabajo por hacer” para ganar la aprobación[10]. Jay Powell, presidente de la reserva federal de EE.UU, expresó serías preocupaciones sobre el proyecto: “Libra plantea muchas preocupaciones serias con respecto a la privacidad, el lavado de dinero, la protección del consumidor y la estabilidad financiera”[11].

Desde el Ministerio de Finanzas de Francia dijeron que el país no permitirá que un grupo privado establezca el equivalente de una moneda nacional. “No permitiremos que las empresas privadas se den a sí mismas los atributos de la soberanía del estado[...] los medios de la soberanía monetaria ", dijo un funcionario, antes de la reunión del G7, donde se espera que las criptomonedas y la ciberseguridad estén en la agenda. Informó Financial Times [12].

Por otra parte, abogados advierten sobre los riegos fiscales que esté podría presentar. El problema en cuestión deriva de la idea de Facebook de vincular el valor de Libra en una cesta de monedas a nivel mundial en lugar de fijarlos en valor de la moneda nacional de cada usuario. El problema estriba en que, a medida que cambian los tipos de cambio globales, el valor nacional de las tendencias de Libra de un usuario cambiará en consecuencia, con creando ganancias y perdidas de capital.

 Facebook aceptó que existía un problema potencial debido a que su moneda digital era tratada en la legislación fiscal como un activo y dijo que "espera con ansias trabajar con los responsables de la formulación de políticas, ya que aclaran la aplicación de las leyes fiscales existentes a las criptomonedas, o en algunos casos a actualizar esas leyes”.

Además, concluyó que la tributación era un tema que debía abordarse con los reguladores y dijo que era responsabilidad de los usuarios garantizar que cumplieran con las leyes locales[13].

Hoy en día el mercado financiero es, el más regulado del mundo, por lo que no es de extrañar que los países se exalten de esa manera, Facebook tiene buenas intenciones pero, las regulaciones —al parecer— terminarán por socavar ese espíritu innovador hasta ahora mostrado.

Ante toda la controversia generada en torno a la discusión, Facebook rechazó las demandas para detener la criptomoneda. Sí bien el gigante tecnológico expresó que no lanzaría el proyecto hasta obtener la aprobación de los reguladores, esté no dejaría el proyecto cómo solicitaron algunos miembros de congreso Americano, o lanzarlo en un proyecto piloto limitado [14].

CONCLUSIONES

La propuesta de Facebook es sencillamente innovadora y un golpe directo al establishment financiero. A través de los años hemos presenciado como las innovaciones de mercado han mejorado nuestras vidas de manera considerable, el único apartado que no ha experimentado estos cambios ha sido el financiero, ¿Podría ser Libra la renovación del mercado financiero?

Si bien es cierto, existen temores —y bien justificados— de que esto signifique la creación de un monopolio autoseleccionado de empresas que controlarán gran parte del dinero, también es cierto que el mercado financiero es tremendamente regulado.

En mí opinión, el temor radica en que Libra presupone la disolución de grandes poderes, lo que el proyecto propone es una revolución en cuanto a compras y pagos se refiere, sin intermediarios y prácticamente gratis.

Será interesante ver cómo se desarrolla está idea y hasta qué punto el establishment financiero estará dispuesto a regularlo, recordemos que el dinero representa poder y entregar ese poder a un privado supone problemas.

Escrito por Paul Villegas




 

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