Eclipse, Voucher y Friedman: La importancia de la educación. Por Alejandro Pérez Vidal

El eclipse como fenómeno natural ya pasó, una gran experiencia para millones de personas. El eclipse que aún sigue es en materia educacional y el conflicto suscitado entre el ideologizado colegio de profesores, que más que un gremio parece un partido político que promueve futuros candidatos, y el Ministerio de Educación. Lamentable situación que ha dejado a una gran cantidad de niños sin clases y sin alimentación y un paro ideologizado, promoviendo ideas totalmente contrarias a la educación en si, como un periodo de aprendizaje y descubrimiento de ideas, promoción de principios, entre otros aspectos esenciales. 

Primero fue la falacia de la gratuidad en las universidades, que a través de datos ha demostrado que no soluciona en nada el problema del acceso al sistema. Después se les quería negar el derecho a los padres a elegir sobre la educación de sus hijos a través de una retroexcavadora y quitándole los patines, la obsesión de igualar , pero hacia abajo y en la miseria. Ahora, vemos un Colegio de Profesores ideologizado, totalmente ajeno a los reales problemas tanto de los profesores como de los alumnos, mediante problemáticas del pasado e ideologizando un tema tan relevante que requiere de visión integral y amplia como es la educación. Cuando se hace mucha alusión al Estado en la educación es peligroso, así Milton Friedman señalaba " sólo el gobierno es capaz de coger un papel perfectamente bueno, cubrirlo con tinta perfectamente buena y hacer una combinación absolutamente banal". Haciendo análisis de esta frase, si dejamos todo los planos a cargo del aparato estatal, se pierde libertad, ergo los padre serian un número o un bots del sistema y los niños se educarían donde una máquina los envié. Esto, seria perder la integridad de un modelo que se debe fundamentar en derechos, obligaciones, libertades y mantenimiento de la armonía entre las distintas visiones de la sociedad, dejando de lado toda instrumentalización política. 

En el pasado, el destacado economista Milton Friedman señalaba que las escuelas estodounidenses no eran un lugar al que era agradable acudir y que, en el mejor de los casos eran lugares que permitían a los jóvenes no pasar rato en la calle.   Dicho sistema se hizo popular en los años ochenta cuando el estadounidense lo presentó en el programa televisivo " free to choose". Resulta lógico que se debe apoyar a aquellos que tienen mayores problemas para ingresar a la educación habida cuenta de su condición económica, pero  no es menos cierto que el financiamiento directo, sino mediante una asignación indirecta a través de un Voucher o cheque educativo como indistintamente le denominó. De esta manera los padres podrán enviar a sus hijos a la escuela de su elección y dicho cheque seria  para pagar los costos de matricula. Dicho aspecto seria esencial, en el sentido que los padres tienen la elección, de acuerdo a sus necesidades y propia libertad, no así un sistema al azar o que entregue a un ente la selección.  

El debate de vouchers ha sido instalado en Chile en variadas oportunidades, lamentablemente no se le ha dado la importancia y el debate requerido. No le hemos dado la importancia fundamental a la educación, cada quien es libre de escoger el proyecto de vida, algo razonable, cada quien debe formar su propia opinión en base a las enseñanzas, incentivo propio, lectura propia. La educación es un camino relevante a aquello y también debe ser indicador para enfrentar los próximos desafíos que se vienen por delante y sobre todo el cambio tecnológico que es una tremenda oportunidad para avanzar. Recuperar la libertad en los padres es fundamental para robustecer un buen sistema educacional, donde no existan profesores izquierdizados y menos gremios politizados que en nada ayudan a la educación. El paro político es sin lugar a dudas un tremendo daño al espíritu de la educación.