Educación: Una inversión que paga el mejor interés. Por Paul Villegas

Frente a un tema tan delicado como el de la educación, se torna difícil el hacerlo sin tocar la sensibilidad de alguien ya sea por los diferentes cuestionamientos que el tema encierra, siempre el debate ha sido causa de manifestaciones y polémicas a través del tiempo, y no es para menos, la educación en sí abarca una gran cantidad de disyuntivas tanto económicas como sociales, por lo tanto seria difícil definir un modelo que agrade a la gran mayoría. Pero bueno, ¿A eso debo esta columna o no? Si observamos en como estamos posicionados a nivel de países, Chile es el primero de la región, en el lugar (44), seguido de Uruguay (47), Costa Rica (55), Colombia (57), México (58), Brasil (63), Perú (64), República Dominicana (70). Ahora la pregunta es: ¿Cuales son los problemas de la educación Chilena? ¿Y que necesitamos para mejorar? Para responder estas preguntas me gustaría explicar y comparar algunos modelos como el de Suecia (28) por ejemplo, sistema financiado por voucher o vale educacional, con una participación tanto privada como estatal; o el caso de Finlandia (5), país pionero en eliminar las tareas en el hogar y en la escuela aplicando la metodología Phenomenon learning; también el caso de Singapur (1), actual líder del ranking PISA 2015, y un ejemplo en educación en el mundo. La tesis finalmente es establecer las fallas de nuestro sistema educacional y estatuir posibles mejoras tomando en cuenta la experiencia de los países nombrados.

FINANCIAMIENTO RESPONSABLE

Lo primero es señalar que unos de los grandes problemas de la educación Chilena, es la inclusión y la calidad equitativa de la misma, situación que en mi opinión se agravó con la reforma educacional de la ex-presidenta Michelle Bachelet, el cuál –entre otros– establecía la eliminación del lucro, el copago y la selección. Si miramos el ideal de Suecia, país que empieza a desarrollar una reforma educativa radical luego de que el viejo estado benefactor pereciera a principios de los 90s, se ve solventado por las ideas de Milton Friedman, llevando a establecer en 1992 por ley la libertad tanto de elegir como de crear escuelas primarias de gestión no publicas financiadas por un voucher o vale de educación. En 1993 se dio la misma libertad a las escuelas secundarias. El resultado fue un mercado educacional pujante y competitivo donde sobreviven las escuelas eficientes y entregan una educación humanitaria y de calidad, por ende la inclusión mejoró considerablemente ya que los alumnos y padres prefirieron las escuelas libres –del nuevo sistema–, por otra parte el sistema de financiamiento –voucher– les devolvió la libertad a los padres, en la manera que ellos pasaron a ser los responsables directos por la calidad educacional de sus hijos al poder elegir el establecimiento, en realidad, los realmente interesados en una educación de calidad para los hijos, son los padres y no el burócrata que está sentado el la poltrona del poder legislativo. Ahora ¿Cuál es el monto de este voucher? Según la normativa, él montó básico del voucher o vale escolar cubre –en el caso de la educación básica–, todos los costos de enseñanza, incluidos los libros y útiles escolares, el servicio de salud para los alumnos, las comidas, la administración, y los costos de establecimiento. En mi opinión prefiero por lejos este sistema a uno gratuito administrado por el Estado, claro eso sí, a diferencia de Suecia, abogaría por un sistema de gasto eficiente y focalizado hacia los que más lo necesitan, con instituciones independiente del Estado por supuesto.

En Finlandia, la mayor parte de las instituciones de educación primaria y secundaria está bajo la tuición de los municipios o asociaciones de direcciones municipales (federaciones municipales). En 2005, el 99 por ciento de las instituciones de educación básica estaban públicamente financiadas, siendo el porcentaje de las instituciones de educación secundaria superior general y de formación profesional públicamente financiadas, del 98 y 70 por ciento, respectivamente. Las instituciones privadas están bajo supervisión pública: siguen los currículos nacionales y las pautas de calificación confirmadas por la Dirección Nacional Finlandesa de Educación. También reciben el mismo nivel de financiación que las escuelas públicas. La responsabilidad de la financiación educativa está dividida entre el Estado y las autoridades locales. En cuanto a la financiación de la educación primaria y secundaria, las subvenciones estatales cubren el 57 por ciento de los costes, mientras que las contribuciones municipales cubren, en promedio, el 43 por ciento restante. En Singapur, la educación está administrada por el Ministerio de Educación, el cual controla el desarrollo y la administración de las escuelas públicas que reciben fondos del gobierno, además de tener una función de asesoramiento y control para las escuelas privadas. Por ello, las escuelas de primaria no cobran matrícula para los singapurenses. Sin embargo, pueden cobrar cuotas misceláneas mensuales. En la educación secundaria, los padres pagan por la educación de sus hijos dependiendo del tipo de escuela secundaria a la que asistan. Por otro lado, al igual que las escuelas primarias, las instituciones secundarias también se financian a través de la subvención que les llega del Ministerio de Educación.

En Chile, la discusión por el financiamiento educacional siempre ha sido señal de alarma, se debate con la premisa de que la educación es un derecho, por ende sería el Estado el encargado de proveerlo gratuitamente, los liberales en cambio argumentamos que es un bien económico, por lo cual la pregunta precisaría en: ¿tenemos derecho a disponer de ciertos bienes económicos? O lo que es más agravante. ¿Tenemos derecho a disponer de los recursos de terceros para financiar aquellos bienes económicos? La verdad creo que no, bajo mi concepción de propiedad sería inmoral y autoritario el predisponer sobre los frutos de alguien. Pero bueno, la discusión da para profundizar mucho más, también hay posiciones Interesantes de abordar y discutir, lo que hay que tener en cuenta es que hay que legislar con razonamiento y no con emociones.

El PROFESOR: “UN PILAR PARA NUESTRA SOCIEDAD”

El cuanto a la calidad, los profesores protagonizan un rol esencial en la educación y la sociedad, por ende se transforman en un pilar fundamental para una sociedad fuerte y prospera. En Finlandia y Singapur por ejemplo, los profesores son muy valorados y están muy preparados. La docencia en aquellos países es una profesión con gran prestigio social, se busca a los mejores para la carrera docente y los salarios que cobran son altos. En los centros educativos los maestros cuentan con todos los recursos necesarios y se fomenta su colaboración y reflexión continua sobre la labor del profesorado –algo sumamente alejado de la realidad Chilena. Si ponemos énfasis en Chile, es muy difícil poder calificar a los profesores, ya que las evaluaciones individuales a las que son sometidos son privadas y los resultados no son publicados, en tanto el sindicato –en este caso– juega un papel crucial también, porque imaginemos por un instante que en Chile introdujéramos reformas similares a las de Suecia, el sindicato de profesores seria un lobby muy fuerte en estar en contra, a lo mejor puedo estar equivocado, pero en Suecia paso todo lo contrario. Un factor de gran importancia para el avance de la reforma educacional en Suecia fue la actitud del sindicato de profesores (Lärarförbundet), que en vez de oponerse a la nueva diversidad de formas de gestión concentró su interés en la calidad de las nuevas escuelas y su respeto de las leyes y acuerdos laborales vigentes. Su demanda fundamental no fue otra que la igualdad de condiciones laborales entre escuelas de gestión pública y privada.

Por lo pronto Suecia, a diferencia de Finlandia y Singapur, tiene un problema con el estatus social del profesorado, por ello existe un tipo de selección negativa de las escuelas formadoras de profesores, dónde prácticamente cualquier postulante es aceptado, ya que el interés es muy bajo y las plazas disponibles están habitualmente lejos de llenarse. Ya en 2012, el sindicato de profesores tocó la señal de alarma ante lo que llamo “una crisis nacional de profesores”. Se trata de un círculo vicioso muy difícil de romper que pone a Suecia a años luz de su vecina Finlandia, pero no porque sus sueldos sean inferiores o algo similar, sino por que en ese país al igual que en Singapur, la autoridad del profesor es respetada y su estatus social es muy alto. Chile en cambio, como único incentivo real para cursar la carrera de pedagogía sería netamente la vocación, ya que no existe ni un estatus social ni ingresos altos, o una competencia aparente alta para entrar a la carrera, claro eso sí, el país no atraviesa por una escasez de profesores, estudios demuestran que la tasa de remplazo y la calidad pedagógica se mantiene equilibrada –aunque no con la calidad esperada. ¿Entonces en qué fallamos? Parte del problema –en mi opinión– se la podemos atribuir a esta creciente cultura paranoica de los “padres helicópteros” –salvavidas sociales ante el más mínimo problema o frustración del niño–, así la generación “snowflex” (copos de nieve) –niños intolerante a la frustración– ha sido un factor determinante en la pérdida de estatus social del profesorado y con ello el ingreso de los mismos.

CULTURA: “MOVILIDAD QUE TRASCIENDE”

La cultura y el sistema educativo en el que forman parte los estudiantes son determinante para un futuro próspero desde cualquier punto de vista, en nuestro país hay que recorrer un caminó largo en esta materia, comenzando por enviar los recursos donde si se podría hacer notar un cambio significativo en la cultura Chilena, me refiero a la educación parvularia, básica y media, es ahí donde hay que hacer cambios urgentes; valorizar como sociedad las primeras etapas de formación de nuestros niños y no pensar en la educación superior como un eje central de la educación Chilena. Claro, la educación superior es importante, pero no sirve de nada si la bases implementadas son débiles.

Singapur en esta materia nos ofrece una gran experiencia de la cuál seria bueno aprender, para cuyo país la educación se ve como un pilar esencial en el desarrollo del país, han afrontado la educación y la inversión en este sector como un impulso imprescindible para la mejora económica y social. El sistema educativo se basa en la meritocracia y la competitividad, y el objetivo es que los alumnos aprendan, no memoricen. El currículo y el enfoque del sistema de enseñanza-aprendizaje tienen como objetivo que los estudiantes se hagan preguntas y busquen sus propias respuestas, opten por nuevos caminos y piensen de maneras diferentes, de forma que estén preparados para resolver los retos que se les plantearán en el futuro y convertirlos en oportunidades. Es probable que esto explique el primer puesto obtenido por los alumnos dé Singapur en el área de resolución de problemas de PISA 2015. De hecho, en las pruebas de este estudio, que mide el rendimiento académico de los alumnos en Matemáticas, Ciencia y Lectura, 1 de cada 4 estudiantes de este país tuvieron un rendimiento de nivel máximo de Ciencia. Examinando la metodología de Singapur, nos fijamos en que un alumno de primaria asiste al colegió cinco horas diarias; en secundaria el número aumenta a seis. Lo que refleja esta metodología y en lo que especialmente ponen énfasis, no es la cantidad de horas que los alumnos permanecen en el colegio, sino en la efectividad de la metodología misma. Así, se apuesta por métodos que invitan a la reflexión de los estudiantes y se evitan aquellos basados en la memorización.

Finlandia por otra parte implementa un sistema distinto al de Singapur, con muy buenos resultados, principalmente “La educación se personaliza”. Desde los primeros cursos se interviene para apoyar a los alumnos con necesidades especiales, con lo que se evita que sus dificultades aumenten con los años y se minimizan los porcentajes de fracaso escolar. Se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño y se huye de las pruebas y actividades estandarizadas. “Los alumnos tienen tiempo para todo”, la educación se toma en serio pero también se da importancia al juego y al descanso. Los niños no comienzan el colegio hasta los 7 años, momento en el que se les considera maduros para aprender. Además, las jornadas lectivas son más cortas. Los estudiantes de Primaria tienen solo 3 o 4 clases al día, con descansos de 15 minutos entre cada una de ellas a los que se suma el descanso para comer. Apenas hay deberes, el trabajo se hace en clase, no en casa. La metodología de Finlandia rompe con los esquemas tradicionales de enseñanza, ya qué está basado en clases prácticas y en el desarrollo de proyectos. El modelo “Phenomenon learning”, reemplaza las clases tradicionales por proyectos temáticos, los profesores ayudan a los chicos a realizar trabajos de investigación, los guían y les proporcionan los materiales y enseñanzas necesarios; los propios niños participan en este proceso de planificación y evalúan su progreso. Sus objetivos apuntan a que los niños desarrollen capacidades como liderazgo, poder de organización, estrategia... Y fomentar la cultura de la discusión.

TRABAJAR POR UN CAMBIO

La verdad es que contamos con una amplia variedad de modelos en que nos podemos fijar, yo en lo personal he querido tomar éstos tres ejemplos mirando sus sistemas de financiamiento, cultura y metodología educativa. En Chile hace falta voluntad de cambiar las cosas de forma responsable, y no dejarse llevar por las malas prácticas de gobiernos anteriores que lo único que han hecho es tapar el sol con un dedo. Si vamos a hacer mejoras, que sean mejoras enserio; si vamos a focalizar el gasto, pues, hagámoslo responsablemente; si vamos a reformar la educación, bueno, estudiemos el paradigma, veamos que han hecho los otros países para obtener aquellos resultados, y analicemos la mejor manera de llevarlos a la práctica, pero desechemos esa cultura genjaniana de debilitar las bases de lo que ya está hecho para sobrecárgalo de políticas que poco y nada ayudan, a la larga el sistema entrará en un estado de colapso difícil de sanar. Por lo pronto, encontrar puntos de equilibrio como lo ocurrido con “Aula Segura”, será el mejor caminó para cimentar un modelo que en un futuro, espero, sea digno de admirar. Por lo pronto, será un ejercicio interesante ver los nuevos resultados PISA que serán publicados esté año, y examinar, si hemos mejorado, empeorado o quedado estáticos.

Fundación Nueva Mente