"En Chile no hay conciencia de lo que es la educación online". Entrevista de Jorge Abasolo a Manuel Herrera.

Manuel Herrera:

“En Chile no hay conciencia de lo que es la educación online”

Sociólogo de la Universidad Internacional de la Rioja, en España,

se refiere a la insustituible sociedad digital, esa que aún nuestra

clase política parece no dimensionar.

ENTREVISTA DE JORGE ABASOLO

Sin duda, todos los estudiosos del problema de la Modernidad coinciden en que cuando nos referimos a ella, estamos frente a un cóctel muy heterogéneo de situaciones, todas ellas mezcladas en un mismo conjunto.

La Sociedad Digital está dando un puntapié al tablero actual, al modo de ver las cosas, a la percepción social que –lamentablemente- pocos políticos han dimensionado.

El ex senador Carlos Cantero ha sido uno de ellos. Crítico contumaz del pragmatismo político –ese que ancló las ideas en el pretérito- Cantero pone el dedo en la llaga en una crisis que percibe como

institucional.

Merced a su gentileza, nuestro medio pudo acceder a una entrevista con Manuel Herrera, doctor en Sociología de la Universidad Internacional de La Rioja (España) quien habla de esta nueva cultura que se está forjando con la sociedad digital.

Cuando la cultura es pobre y dependiente de la televisión, el arte muta en farándula o concursos populacheros, porque no tiene mucho que contar. En consecuencia, podemos inferir que en Chile es uno de esos países en donde hemos terminado confundiendo el arte y la cultura con la política.

Mención aparte merece una espiritualidad feble, donde “la ciudadanía percibe la captura de la espiritualidad por un materialismo minimalista de la dignidad humana”.

Nada más cierto. El materialismo exacerbado privilegia en grado superlativo el valor del dinero, casi como escala única para medir no solo estatus, sino valores y principios. “Dime dónde vives y te diré quién eres”.

Se trata de un fenómeno que obedece –sobre todo- a la secularización de las ideas y costumbres, situación por la cual el hombre llega a considerar que puede prescindir de Dios.

Por consiguiente, se echa de menos ese tipo de gentes con hechuras de Jefe de Estado, es decir, aquellos que ocupan el cargo, pero no abusan del poder. No más prolegómenos, y quedémonos con la voz autorizada de un hombre como Manuel Herrera.

¿Tiene Chile gente suficientemente preparada para desempeñarse en una economía global? Se lo pregunto porque en la sociedad actual, altamente globalizada, ya no existen los países. Lo que existe es el mundo.

Gracias por la oportunidad…y gracias por permitirme hablar de mi universidad, que es una universidad cien por ciento online, y que ha hecho de las nuevas tecnologías un instrumento con el que podemos corregir desigualdades sociales. Estoy hablando de la Universidad Internacional de La Rioja, la famosa UNIR.

En el Chile actual, un 32,7% del total de las empresas realiza algún tipo de innovación. El gasto de las empresas en investigación y desarrollo, cayó del 0,3% el año 2015 a un 0,2% el año 2017. ¿Qué le dicen estas cifras? ¿Estamos a años luz de España y Europa?

Sí. Estamos a años luz de España. Y a esas cifras yo añadiría otras. La mirada desdeñosa que se tiene en Chile de lo que es la educación online. Lo que es el uso de las nuevas tecnologías. Se tiene un modelo de carácter tradicional; se tiene una visión negativa de las nuevas tecnologías. No me extraña los datos que usted me entrega, si no se están dotando de las herramientas oportunas para dotar…para formar a las personas en las nuevas competencias y habilidades que exige la sociedad digital. Innovar no es simplemente un nuevo descubrimiento, no es un nuevo proceso. Consiste también en emplear las herramientas apropiadas para desplazar las fronteras del conocimiento. En la formación del Chile de hoy, se tiene una percepción negativa de lo que es la educación online, porque se cree que es de baja calidad, porque se estima que es de segunda división.

Penoso, porque en el primer mundo no sucede lo mismo…

¡Exacto! En Estados Unidos y en Europa ha apostado por este tipo de educación. Por una razón muy simple: porque se traduce en un capital humano mejor formado, porque a través de ello se adquieren unas competencias y habilidades que en una sociedad moderna no terminan nunca. Usted me presenta datos acerca de temas de inversión en innovación.

¡Qué le puedo decir! Si resulta que Chile tiene una visión negativa desde los marcos normativos y hasta la propia ciudadanía de lo que ha sido la formación del tercer milenio, que se hace a través de las nuevas tecnologías.

El conocimiento -en Chile- ha girado en torno a recursos naturales. Es decir, se trataría de un modelo de crecimiento obsoleto…

Chile es un país de mayor desarrollo y bienestar en América Latina. Eso es innegable. Pero también es un país donde afloran mucho las desigualdades sociales. Es un país donde la economía se basa más bien en los commodities. Y acá les va bien cuando el precio del cobre está elevado, pero cuando el precio del cobre baja, se resiente la economía nacional. Y en este sentido, siento que Chile no ha apostado aún por una economía de los servicios, por una economía de las nuevas tecnologías. A Chile le hace falta ir más allá de los commodities.

Eso es lo que le hace falta a Chile. Solamente a partir desde allí podrá crear una clase media estable, que será la que de estabilidad política, social y cultural. Esa clase media creará una auténtica sociedad del consumo.

Yo encuentro que la estructura de la sociedad chilena está muy polarizada: élites y mucha población en riesgo de exclusión social. En una medida por una economía basada en eso:en los commodities.

Pasó algo similar a lo que ocurrió en Ecuador. Les fue muy bien cuando el precio del barril del petróleo estaba a 120 dólares. Bueno, ¿y qué, ocurre cuando están a 40? Eso quiere decir que solamente apostando por las nuevas tecnologías como instrumento para la formación del capital humano, podremos corregir desigualdades sociales y dar cohesión social. Sólo así podemos caminar hacia un Chile mucho más solidario y más injusto.

En materia de innovación y tecnología Chile marcha rezagado. Menos del 1% del PIB se destina a ciencias. ¿Qué recomendaría usted a una clase renuente a legislar acerca de estas materias? ¿Cómo lo hizo España para romper esta barrera de abulia política y dar el impulso a la ciencia?

Aquí hay que hacerse una pregunta muy simple: ¿qué clase de políticos tenemos? ¿Se trata de una clase de política que mira hacia el futuro? ¿Qué piensa en la siguiente generación? ¿O tenemos una clase política que piensa a corto plazo?

Es cierto. Cuando hablamos de inversiones en innovación, debemos entender que los frutos se recogerán dentro de una década. Cuando un político se la juega por ser reelegido, y se trata de uno que no tiene una buena formación, pues se incurrirá en los errores de siempre.

España, adolece de lo mismo. En la actualidad tenemos una clase política que deja mucho que desear. Y es que están haciendo una política a base de clips, donde de lo que se trata de crear es una pos verdad que no tiene fundamento.

Claro, cuando hablamos de investigación o de indagación estamos hablando del bienestar de un país. Para eso se necesita de estadistas de alto nivel y de gran visión social.

Fundación Nueva Mente